Amargura dulceada

En la época dorada de los Simpsons en la temporada 6, tenemos el episodio del «limonero de Troya». Los niños de Shelbyville  roban el limonero de Springfield. Esto es una afrenta muy grave para Springfield ya que es su símbolo. Lo interesante es que nadie en Springfield come esos limones con gusto: son agrios, tanto que la cara se arruga al máximo. 

Pero ese limonero representa algo más que su fruto: es su historia, su raíz, su identidad. 

«Es un árbol estúpido, pero es nuestro árbol estúpido» Homero Simpson

En la parasha de esta semana, beshalaj, tenemos un asunto de vida o muerte, en la que la solución fue un árbol, un árbol el cual nos dice el midrash que era un árbol «amargo».

El pueblo acaba de cruzar el Iam Suf. La efervecencia ha bajado y la realidad golpea: hace calor, hay polvo y sed.

Llegan a un manantial que se llama Mará porque las aguas con amargas מרה intomables.

Y aquí es donde tenemos la luz de la enseñanza que ha menudo pasamos por alto por nuestro impacto por los milagros. En Mará Moshé clama, y de nuevo la Divinidad, no le hace el «paro» sino que le enseña. Dice la Torá:

«Vayorehu Hashem Etz (Y Hashem le enseñó un árbol) «

Pongamos atención en vayorehu  וירהו que comparte raíz con Torá y moré. La Divinidad actua como una maestra de ciencias. Le muestra a Moshé un recurso que ya estaba ahí , y le enseñó una propiedad botánica que Moshé desconocía.

La tradición judía nos enseña que los milagros no son violar la naturaleza sino tener el conocimiento para usar la naturaleza en nuestro favor. 

Lo que ocurre en Mará es bioquímica. Ciertas plantas del desierto, con troncos ricos en taninos, contienen proteínas catiónicas con carga eléctrica positiva. El agua turbia y amarga de un pantano suele estar llena de coloides, bacterias y minerales con carga negativa. Cuando Moshé lanza el árbol al agua, se activa un proceso de floculación. El árbol actua como un imán químico: sus proteínas atraen y atrapan a las partículas negativas de suciedad. La Divinidad no cambia la realidad, enseña tecnología de purificación.

El midrash dice que ese árbol era amargo, como el limonero de Springfield. El problema en Mará no era sólo hidrográfico, era también social. Además del agua turbia, el pueblo también estaba turbio.  Para flocular una sociedad turbia, necesitas un agente coagulante fuerte. Y esa es el «jok uMishpat(estatutos y ordenanzas)».  Para llegar a lo dulce es necesario pasar por lo amargo, sea cual sea eso que tengamos cada día. 

En el episodio de los Simpson, los niños de Springfield arriesgan todo por recuperar su limonero. No porque los limones sean ricos, sino porque el árbol es lo que los mantiene unidos. Esa conducta permite sobrevivir al desierto y dar sombra a los demás.

¡Shabat Shalom veTuBishvat Sameaj!

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