El mes de Shevat 🌳

Texto basado en lo que está en el Sefer Yetzirá

Shevat es el undécimo mes del calendario hebreo contando desde Nisán. Marca un hito ecobiológico y legal fundamental: el despertar de la naturaleza tras el letargo invernal.
El evento central es el día 15, Tu BiShvat. Según la Mishná (Rosh Hashaná 1:1), la Escuela de Hilel establece esta fecha como el «Año Nuevo de los Árboles». Es el punto de inflexión hidrológico: la mayoría de las lluvias anuales ya han caído en Israel y la savia comienza a subir por el xilema de los árboles.

Este evento natural tiene consecuencias halájicas estrictas: determina qué frutos pertenecen a qué año fiscal para el cumplimiento de las Mitzvot ligadas a la tierra:

  • Maaser (Diezmo): La separación ética de recursos para el soporte social (levitas y pobres).
  • Orlá: La prohibición de comer frutos de árboles inmaduros (menores de 3 años), enseñándonos a respetar los tiempos biológicos y no explotar la naturaleza prematuramente.

Una de las primeras cosas que nos enseña este mes es sobre la gestión racional de nuestro recursos y entender que el crecimiento visible (frutos) depende de procesos internos no visibles (savia/raíces).

Letra: Tzadik (צ) – La Justicia como Cimiento
La letra no se refiere a un gurú o un «santo» con poderes sobrenaturales. Tzadik comparte raíz con Tzedek (Justicia) y Tzedaká (Rectitud/Solidaridad).
El versículo «El Tzadik es el fundamento del mundo» (Mishlei 10:25) no habla de una persona mágica que sostiene el cosmos, sino de un principio: una sociedad solo es sostenible si se basa en individuos que actúan con justicia y ética.

La persona y el árbol
La Torá dice: «Ki ha’adam etz hasadé» («Porque el hombre es el árbol del campo», Devarim 20:19). Biológicamente, compartimos la necesidad de raíces (valores/historia), tronco (carácter) y frutos (acciones). El trabajo de Shevat es comportarnos como un Tzadik: una persona cuyas raíces éticas son tan fuertes que sus frutos benefician a la comunidad.

Mazal (Signo): Dlí דלי (acuario/balde)
El símbolo es un recipiente para sacar agua (dlí), no el agua misma.
A diferencia de la lluvia, que cae del cielo, el agua del pozo requiere un esfuerzo humano para ser extraída. El dlí representa la iniciativa.El agua es metáfora de sabiduría y de Torá. En Shevat, no esperamos «inspiración divina»; bajamos el balde al pozo del conocimiento mediante el estudio sistemático y el análisis crítico. La sabiduría está disponible, pero requiere la herramienta (el balde) y el trabajo (la extracción) para sacarla de la profundidad y traerla a la superficie de la vida práctica.

Tribu: Asher – La prosperidad con propósito
El nombre Asher (אשר) se relaciona con osher (riqueza/felicidad) e ishur (validación/afirmación).
La bendición de Yaakov a Asher fue: «Su pan será sustancioso y dará deleites al rey» (Bereshit 49:20). Asher representa la estabilidad económica y la capacidad de generar recursos de alta calidad (especialmente aceite de oliva).
El judaísmo no ascético ve la prosperidad material como una herramienta positiva si se usa correctamente. El «aceite» de Asher no es para el lujo vacío, sino para iluminar (conocimiento) y nutrir. En Shevat es buen momento para buscar una solidez material (Asher) que nos permita servir mejor y tener «deleites» (calidad de vida) fruto del trabajo honesto, no de la especulación.

Sentido: gusto/comer – consumo consciente
El Rambam nos dice apartir de Mishlei(13:25) que el tzadik «come para saciar su alma». Esto es para mantener su cuerpo sano y funcional, entendiendo que el alimento es combustible para su misión.
En hebreo, taam טעם significa «sabor», pero también «razón» o «motivo» (como en Taamei HaMitzvot, las razones de los preceptos). Comer con «gusto» en Shevat significa unir el acto animal de alimentarse a un acto humano de establecer sentido, como lo es el valorar los frutos de la tierra, siendo los 7 frutos de Eretz Israel los que tienen el protagonismo: trigo, cebada, uva, higo, granada, aceituna, dátil.

Órgano Controlador: El estómago/esófago (kurtzavá)
Jajamim dicen que el estómago «muele». Así como el estómago debe digerir los alimentos para que pueda extraerse los nutrientes y desechar lo tóxico, nuestro intelecto debe digerir la información. En Shevat también aprendemos de ese proceso fisiológico para aplicarlo a cómo percibimos, estudiamos, divulgamos y vivimos a partir de la información que adquirimos.
Este tiempo de Shevat es oportuno para dejar de comer «dogmas» lo cual lleva a la bulimia intelectual. Aprender a digerir cada idea a través del análisis y la contrastación con las fuentes, para asimilar aquello que es útil para nuestro tikún.

¡Jodesh Tov! 🌑

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